Quema los barcos

Solía pensar que el amor consistía en encontrar a la persona adecuada, pero la verdad es que se trata de convertirse en la persona adecuada. No se trata de buscar a alguien con quien pasar toda tu vida, sino de transformarte en esa persona. Porque si te centras únicamente en encontrar a alguien, acabarás perdiéndote a ti mismo.

Quema los barcos para no poder volver atrás: Cambia de número, elimina de tus redes a quienes no suman, avanza en silencio soltando hábitos, buscando la paz y no la aprobación. Elige los límites que te brindan calma. Cierra el círculo hasta donde sea posible y reduce todo aquello que reste en la ecuación. Elige crecer.

No seas accesible a cualquiera, solo a quienes realmente aporten a tu vida. No caigas en la complacencia que alimenta el ego ni en la necesidad de creer que posees la sabiduría absoluta. Reconstrúyete y no dejes nunca de soñar.

Como decía Pepe Mujica: “Siempre vale la pena volver a empezar, una y mil veces, mientras uno esté vivo. Derrotados son quienes dejan de luchar, y dejar de luchar es dejar de soñar”.