Eyes on me
Durante mucho tiempo guardaba lo que escribía. No por falta de ganas, sino por falta de confianza. Palabras que se quedaban conmigo como secretos que uno no sabe si quiere guardar o confesar. Y entonces, estabas tú. No sé cuándo empezó exactamente. Quizá fue aquella noche en la que levanté la vista y te vi sonriéndome. No supe si era real o si mi mente me estaba jugando una mala pasada fabricando una historia donde no la había. Pero desde entonces, siempre estabas ahí. Las noches se repetían. Las mismas canciones, el mismo ambiente, la misma duda. ¿Sería esa la última vez? ¿La última noche contigo, aunque nunca hubiéramos sido realmente un “nosotros”? Como dice esta canción: Maybe yes, maybe no . Había algo en tu manera de mirar; tímida y esquiva, como si tuvieras miedo de ser descubierto. Y, sin embargo, yo no podía apartar la mirada. Me pregunto si alguna vez lo supiste. Si llegaste a notar que, mientras tú evitabas mirarme demasiado tiempo, yo ya estaba completamente perdido...