Frisson
El
frisson, del francés “escalofrío”, es una reacción física y emocional
intensa que se describe como “piel de gallina” o como un cosquilleo que se
expande por el cuerpo, y que es provocado generalmente por algo relacionado con
alguna de las 7 disciplinas de las Artes.
En
torno al 55% de la población lo siente; el resto, no.
Tengo
la suerte de experimentarlo en un in crescendo; en un buen solo de
guitarra eléctrica atravesando el aire, en un violín que desgarra hablando, en
unos coros que te levantan del suelo con los metales quebrándolo todo, o en
esos subidones que mete el tecno cuando la canción revienta en el momento perfecto.
Es el mismo subidón que recorre la piel cuando la vida te arroja al infierno y decides no suplicar para salir, sino hacer que cada demonio aprenda a temer tu nombre. Y es que, como decía Alexis Carrel, el ser humano no puede rehacerse a sí mismo sin sufrir, porque es a la vez mármol y escultor.
Hay
algo que, reconozco, ha funcionado a lo largo de toda la vida; aquellos que no tenemos ningún talento solo podemos ser buenos en no rendirnos. Ten paciencia contigo mientras te conviertes en alguien que nunca has sido con anterioridad. Porque ya no corres hacia adelante, ahora miras hacia arriba.
Ten
fe, no prisa.
